miércoles, 5 de marzo de 2008

¡FUNCIONARIOS E INTERNOS DE LA CÁRCEL EN EXPECTATIVA!

Después de 30 meses, será trasladada a continuar con sus funciones el Jefe de Gobierno del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Girardot para la Cárcel “Picota” de Bogotá


El pasado martes 19 de febrero de 2008, el personal administrativo, de custodia y vigilancia del Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Girardot fue sorprendido con la noticia que la directora del Penal será trasladada para el Establecimiento Penitenciario de Alta Seguridad y Carcelario de Alta Seguridad de Bogotá “la Picota” (EPAMSCAS), lugar que alberga más cinco veces la cantidad de internos que en la actualidad tiene el Centro de Reclusión de Girardot.

En la cárcel, existía la duda por parte del personal uniformado, porque ya era martes y la directora no aparecía. Lo desconocido para ellos era que su jefa estaba la Capital, en la sede principal del Instituto, donde le informaron, extra oficialmente, que el Director General en el transcurso de la semana la enviaría a trabajar a la Cárcel “Picota” de esa misma ciudad.

El nombramiento se iba a pronunciar a raíz de las dos destituciones que el Director General del INPEC, Eduardo Morales Beltrán, había ejecutado en la semana inmediatamente anterior.

Tanto en la formación de instrucción del miércoles como la del jueves, en horas de la mañana, una vez recibió el parte de cada compañía, entregado por el Teniente Barajas, la directora Rosalba, acompañada por el subdirector Misael, se dirigió al personal presente e hizo el anuncio oficial de su traslado al Establecimiento Penitenciario de Alta Seguridad y Carcelario de Alta Seguridad de Bogotá “la Picota”; brindó sus agradecimientos y se despidió muy satisfecha por el apoyo que recibió de cada uno del personal bajo su mando.

Ahora, funcionarios e internos de la Cárcel de Girardot están expectantes porque no saben quién será el encargado de administrar el Penal. A pesar que hay muchos rumores, nadie sabe de alguna versión oficial del nuevo Jefe de Gobierno Interno –nombre que le asigna el Código Penitenciario- , pero algunos aseguran que es mejor malo conocido que bueno por conocer.